Pues bien, el nuevo iPod a color no sólo corrige y aumenta el iPod clásico, sino que incluso mejora el iPod Photo. Por lo que se acabaron los dilemas, las dudas y las ganas de comprarse uno de cada. Y, ya puestos, se le da un valor añadido al iPod del que carece la competencia (otra cosa es que a ti te interese ver fotos en tu reproductor mp3, claro).
Organización. Siguiendo con las odiosas comparativas con el MuVo (no hay ni punto de comparación objetivamente, pero precisamente por eso quiero mostrar lo contento que estoy del cambio) otro de los puntos débiles de mi viejo reproductor era que debías meter toda la información al mogollón en el stick de memoria y ahí te las compusieras. Si con 128 MB ya resultaba peliagudo afinar al encontrar algo concreto, con los 20 GB del iPod preveía volverme loco. Pero la organización de los ficheros en el iPod es estupenda. Se aprovecha que la carga del iPod se realiza con el programa iTunes (el Winamp de Apple, para entendernos) y que el iTunes lee la información ID3 de los archivos y, así, se puede llegar a una canción por la lista de todas las canciones contenidas (ordenadas alfabéticamente), de todos los autores de canciones, todos los discos e incluso mediante los diferentes géneros. Eso en lo referente a la música, porque los audiolibros y los podcasts (a eso voy ahora) tienen su entrada de menú para ellos. Y por si fuera poco, y siguiendo con las ventajas de usar iTunes, se pueden crear listas de reproducción. Si no quieres poner el iPod a ver qué suena (que también se puede y reproduce aleatoriamente las 5.000 canciones que caben) puedes tener tu lista de canciones para ir a correr, las de ir en tren, la de estar en la biblioteca, etc. perfectamente accesibles y diferenciadas.
- Batería y recarga.
Por fin. Se acabó. Nunca más comprar pilas de esas enanas y de estar pendiente de disponer de una de recambio para cuando se funda la actual. Ni de acumularlas a lo bestia esperando encontrar algún día un contenedor de pilas, que uno además es un chico ecológico. El iPod funciona con una batería recargable, como los móviles y cámaras de última generación, con 15 horas de autonomía nominales y la necesidad de 5 horas de carga, aunque que tampoco me he parado a medir esto nunca debido a otra original sorpresa del iPod: el mismo cable USB que viene de serie con el iPod es lo que se conecta al transformador de corriente. Eso significa, además del ahorro de un cable, que al conectar el iPod a tu ordenador se inicia un proceso de carga de la batería, pues el reproductor le vampiriza la energía a tu ordenador. Esto es realmente útil si dejas el iPod enchufado por la noche al ordenador esperando que se actualicen las descargas. Lo que me lleva al siguiente punto?
- Podcasts.
La última de las modas en Internet, que se vende como el renacimiento de la radio y la evolución de los weblogs. Se trata, simplemente, archivos de audio colgados en la red, con la novedad de que te puedes suscribir a un podcast en concreto e ir recibiendo las nuevas entregas puntualmente. Por ejemplo, aquí en España ofrece este servicio la Cadena Ser, que ofrece en podcast 'El Larguero', 'Las noticias del guiñol', los comentarios de cine de Teófilo Necrófilo y algún debate. El programa de tu ordenador (iTunes mismo, aunque hay específicos para ello) reclama las actualizaciones al servidor y, de ahí, las actualiza en tu iPod. Así puedes escuchar programas de radio en diferido, sin pérdida de señal y las veces que quieras. Del mismo modo, freaks de diferente índole se han lanzado a hacer sus propios programas de radio, que van desde los magazines en toda regla, con sus noticias, sus secciones de cine o tecnología, hasta el diario personal de la adolescente de turno que cuenta sus tonterías a quien pueda interesar. Es un mundo realmente apasionante que, por cierto, también puedes disfrutar si no tienes un iPod, ya que no dejan de ser mp3 descargables y reproducibles donde sea.
- Asociación con iTunes.
El CD de instalación del iPod trae la última versión de iTunes, tanto para Mac como para PC. Especialmente en el primer caso, esto es de agradecer, ya que no necesitas un software específico para actualizar tu iPod (aunque si quieres, existen programas creados para eso). La jugada es realmente muy de Microsoft o Real Audio, expertos en colarte porque sí sus productos. A lo tonto a lo tonto, te instalas el iTunes en tu ordenador aunque uses Winamp. Pero como personalmente uso el iPod en un Mac y, por otro lado, ya me gusta el iTunes? por mí mejor, oye. La integración del iPod en la interficie de iTunes es completa, y de hecho nuestro iPod será simplemente una carpeta más dentro de la lista de reproducción, que a su vez puede contener nuevas listas de reproducción. Existe una (para mí) emparanoyante opción por defecto mediante la cual sólo enchufar el iPod el iTunes se lanza como loco a actualizar el reproductor, añadiendo y quitando archivos según figuren en su propia lista (del mismo modo que el iPhoto te cuela todas las fotos que tenga en su biblioteca como te descuides). Pero esta opción se puede desconectar en ambos programas, así que sólo es cuestión de escoger.
CUALQUIER DUDA SOBRE EL PRODUCTO PREGUNTEN SIN COMPROMISO YO RESPONDERE A LA BREVEDAD POSIBLE SALUDOS |